Para el bien de las mujeres, en los últimos años nos hemos insertado en el mundo laboral y de la empresa. En muchos casos, ha sido para bien aunque en otros he visto e incluso he experimentado como muchas mujeres hemos trabajado muy duro hasta llegar a convertirnos en auténticas “superwomen” , es decir: mujeres directivas que trabajan una gran cantidad de horas, que a la vez gestionan una casa y que además son madres.
La gran pregunta que creo debemos hacernos es: ¿hemos querido adquirir este rol porque realmente nos hace feliz ó lo hemos hecho para compensar los años de injusticia y de esta forma demostrar lo mucho que valemos?
Si eres mujer y quieres emprender un negocio ó una actividad profesional, creo que debes primero, fijar tus metas personales para luego intentar compatibilizarlas con tu nuevo reto profesional. De esta forma cuando estas conectada con tu centro y emprendes desde el corazón desde lo que tu eres de verdad quitándote la carga de tener que demostrar nada a nadie y haciendo de tu proyecto o negocio una vía de desarrollo personal tendrás un éxito garantizado.
Durante 20 años viví en primera persona estar desconectada de mis necesidades para estar volcada en las necesidades ajenas y de esta forma obtener el tan preciado reconocimiento, pero ¿realmente merece la pena entregar los mejores años de tu vida a esta causa? Afortunadamente para mi he podido reintentarme y hoy puedo decir que la mayor satisfacción que puedes obtener es dedicar tiempo a cuidarte, a tus hobbies, amigos, a perder el tiempo, dejar de tomarte la vida tan en serio y sobre todo quitarnos esa etiqueta de “superwomen” y desarrollar tu idea o negocio para aportar valor a esta sociedad. Y tú ¿que prefieres?